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Un estudio realizado por Adam D. I. Kramer; Jamie E. Guillory y Jeffrey T. Hancock y publicado en la revista científica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS) señala que existe el contagio emocional a través de las redes sociales y, específicamente, de Facebook. Esto quiere decir que una persona puede experimentar las emociones que la otra expresa con tan solo leerla, sin que medie un encuentro visual ni verbal entre ellos.

Estos son los puntos que destaca el estudio:

  • Los estados emocionales pueden transferirse a otros a través del contagio emocional, lo que lleva a las personas a experimentar las mismas emociones sin su conocimiento.
  • El contagio emocional ocurre sin interacción directa entre las personas (la exposición a un amigo que expresa una emoción es suficiente), y en la ausencia completa de señales no verbales.

Esto es real y es ciencia. El contagio emocional ha quedado registrado en múltiples ocasiones en experimentos de laboratorio, con personas que transfieren emociones positivas y negativas a otros.

Los datos de una gran red social del mundo real, recopilados durante un período de 20 años sugieren que los estados de ánimo más duraderos (por ejemplo, depresión, felicidad) pueden transferirse a través de redes.

En un experimento con personas que usan FB, probamos reducir el contenido emocional en el News Feed. Cuando aminoraron las expresiones positivas, las personas produjeron menos publicaciones positivas y más publicaciones negativas; cuando se redujeron las expresiones negativas, ocurrió el patrón opuesto.

¿Qué pasaría si en México los generadores de contenido de los candidatos presidenciales dejaran de postear contenido negativo y, por el contrario, hicieran más declaraciones a favor de su candidato?

El estudio evidencia, además, que ese contagio emocional es a gran escala a través de las redes sociales.

Las expresiones emocionales de las personas en Facebook predicen las expresiones emocionales de sus amigos, incluso días después de haber hecho el postero, aunque algunas experiencias compartidas pueden de hecho durar varios días.

Estos resultados sugieren que las emociones expresadas por amigos, a través de las redes sociales en línea, influyen en nuestros propios estados de ánimo, constituyendo evidencia experimental de contagio emocional a gran escala a través de las redes sociales.

Entonces, ¿qué tanto influirá la selección del candidato a votar por lo que dicen sus amigos, por el estado de ánimo que muestran respecto a uno u otro?

Por si no fuera poco el factor económico y social que nos rodea, elegir candidato en la era del Homo virtualis es bastante más complejo que en la fase analógica de la vida.

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